No se ciertamente por cuanto tiempo dormí, pero la luna se había alzado dejando la habitación sumida en una oscuridad casi tenebrosa.
¿Qué fue ese ruido?—me recordó mi conciencia el verdadero motivo por el que había despertado
Tenía algunas mantas sobre mí y a diferencia de lo que recordaba ahora donde había un vestido rasgado estaba uno rosa claro precioso.
Caminé hasta la puerta sintiendo cada vez más cerca aquellos gritos.
—¿Qué pasa?—le pregunte curiosa a los guardias una vez que estuve