—¿Cómo? — dijo aún confuso. — Explícate mejor. — pidió.
—Cuando decidiste vengar la muerte de tu esposa, el tal Espósito, fue el culpable. Vale, según lo que yo investigué. Alessandra, estuvo entrenando para vengar la muerte de su madre. — Orlando negó, no podía ser cierto. — Esa niña, se acercó a tí para matarte, pero...
—Espera. — le interrumpió. — Yo no maté a su madre, fue él quién lo hizo. — dijo. —¡Dios! Franco dime qué es una broma. — suplicó.
—No lo es, Alessa va a por ti. Pero también