Capitulo 35. Ni crimen ni pecado
William estaba enojado... más que enojado, estaba completamente furioso. Se envolvió en una bruma de furia fría porque sino no respondería de sí, ni de lo que podría hacer con ella.
La miró de arriba a abajo tratando de obviar el objeto de su furia, observando cuidadosamente cada detalle.
—¿PORQUE, PORQUE TENIAS QUE HACERLO? — Parecía una pregunta retórica dicha hacia ella en voz alta. La pronunció acercándose para luego tomarla con ambas manos de su rostro.
—Yo...— Simi cerró sus ojos... aspir