Capitulo 44. El doctor Ian
Simi volvió al refugio con su beba.
Se sintió bien el ser recibida en el abrazo de esas mujeres que la entendían como nadie más. A pesar del dolor tan grande que sentía, veía a su beba con esa pelusita colorada en su cabecita y le devolvía el alma al cuerpo. Y la alegría a su espíritu.
La niña era un clon de su padre. Y era tan buena, lloraba poco, dormía de corrido, y la miraba con amor en eso dos ojos grandes mientras bebía su leche y tocaba su pecho con su manito.
Su beba era un milagro y es