Capitulo 34. El patíbulo
Simi estaba feliz saliendo de su visita a la ginecóloga, la doctora Anya. En esa oportunidad había ido a su consulta particular en un consultorio ubicado cerca del centro de Londres.
La realidad era que no salía mucho del lugar que le daba asilo. Se pasaba la mayor parte de su tiempo en el refugio.
Estar en compañía de otras mujeres como ella, le hacía bien. Había aprendido a amasar y le encantaba. Hacia panes, confituras, tortas, cupcakes. Sus amigas de allí le decían que todo lo que hacía era