Al día siguiente, Alberto sintió una angustia creciente en su corazón. Era la sensación de que estaba ocultando algo grave que debía ser traído a la justicia. Un nombre del pasado, alguien que nunca fue mencionado cuando debería haberlo sido.
Ana Claudia y Rafael llegaron a la ciudad, y Alberto los encontró. Ellos traían al recién nacido hijo de Ana Claudia.
— Hola, Leon y Lana me pidieron que los buscara. Están exhaustos después de la larga sesión que tuvimos.
— ¡Preferiría quedarme en un hote