Punto de vista de Cecilia
El comentario casual de Warren no pareció alterar a Lora, pero a mí me sumergió en nada menos que un pánico absoluto.
—¿Verdadera compañera? ¿De qué está hablando, Lora? —le pregunté en voz baja, esperando que no hubiese algún extraño efecto secundario de su maldición que le permitiera escuchar mi conversación privada con mi loba—, ¿has sentido algo así?
—¿Como qué? —respondió ella, aún distraída por su nuevo compañero de juegos.
—Nuestros verdaderos compañeros. No