Sus labios peligrosos me besan como nunca me han besado.
Quizás pueda admitir que nadie me ha besado con tanta obscenidad como lo ha hecho él, mientras mantiene su mano sobre mi cuello, pero nunca apretó con fuerza sus dedos, solo era una forma de mantenerme quieta y que no me moviera. ¿Pero cómo me movería si me esta besando como nadie lo a hecho?
Pero a pesar de que estaba en la novena nube, todo tenía que terminar.
Él se detiene mirándome con sus ojos perdidos, para después abrir los ojos