Mi hermana iba a ser la heredera de toda esta casa, que ahora estoy limpiando desde el detalle más grande al más pequeño, mientras que yo siempre seré la sirvienta. Ningún milagro aparece para personas como yo, que simplemente no merecemos tener un buen final.
Mis privilegios acabaron cuando decidí no ser más la sirvienta personal del jefe, lo que me costo bastante, ya que me estaba acostumbrado a su cuerpo, a su toque y a sus labios. Pero ahora en vez de esas cosas, estaba haciendo tareas difí