Caminamos al altar donde me esperaba Melitón quien lucía todo de blanco se veía tan atractivo, sonreí al verlo.
No me importaba cuánta gente estirada estuviera aquí, después de todo no conocía a nadie ni siquiera a mis padres.
—Aún sigue en pie nuestro trato—. Le susurre para que solo él escuchara.
—Soy un hombre de palabra Dasha—. La ceremonia dio inicio.
Después de dar el sí acepto vino el festejó, yo pinte mi mejor sonrisa y mi cara de tonta enamorado y para demostrarlo le daba uno que otro