Con solo escuchar unas pocas palabras, Francisco ya había adivinado lo que planeaba. Sin embargo, no esperaba que yo estuviera colaborando con Hugo.
—¿Por qué? ¿No podemos escapar solas?
—Siempre tiene que haber alguien que distraiga a Daniel. Es demasiado astuto; solo Hugo puede hacerle perder el enfoque —Suspiré con resignación.
Al principio, pensé que Daniel era realmente inteligente y que sería un buen esposo. Ahora, esa misma astucia me estaba causando problemas.
—¿Qué tipo de plan es este?