No supe qué más dijeron Natalia y Daniel, solo que al ser sacada, su rostro lucía muy mal. Daniel permanecía en la puerta, y su emoción había disminuido considerablemente.
—¿Cómo está? —preguntaron ambos casi al unísono.
—El doctor Francisco fue a una conferencia, ya está regresando. La paciente se encuentra estable por ahora, pero es solo temporal; la familia debe estar preparada para lo que venga —El médico los miró con cierta incomodidad.
El rostro de Natalia, que antes se veía tranquilo, se