—¿A quién llamas loco? —La lengua afilada de Francisco provocó a Félix, quien estaba a punto de lanzarse hacia él.
—Félix, ¿qué te pasa? Si sigues así, informaré a tus superiores y te alejarán de este caso —Isabel le sujetó la mano con fuerza.
Isabel estaba furiosa, con la cara enrojecida, y le miraba a Félix con rabia contenida. Al escuchar que iba a hablar con sus superiores, Félix se detuvo, pero aún nos miraba con desdén.
—Camila, no creas que tener cáncer te salvará de las consecuencias leg