Al ver aquel collar familiar, las lágrimas comenzaron a caer sin que me diera cuenta. Samantha y Estela se asustaron al verme llorar.
—Camila, ¿qué te pasa?
—¿Qué tiene de especial ese collar? ¿Puede curar enfermedades o tiene algún tipo de magia? —Samantha rápidamente me llevó a un lado.
—Este collar de diamantes rosados es un verdadero tesoro, y con tres quilates es realmente excepcional. Es normal que a la señorita le guste, ¿por qué no lo prueba? —El dueño de la tienda, un hombre de mediana