Leonardo es el epítome de la persona que no habla mucho pero sabe cómo dar en el clavo.
Después de la revisión y de que me pusieran suero, aún no entendía cómo había podido decir eso.
Supuse que Daniel y Karla debían estar al borde de la locura. No logré descifrar qué sentía Daniel por mí. Parecía que no me había dejado ir, pero tampoco podía soltar a Karla.
No sé si debería llamarlo un mal hombre, pero su comportamiento es realmente repugnante.
Una vez terminada la revisión, el médico me dijo q