Ese día hablé mucho con Daniel, aunque sabía que no podía oírme. Le conté cómo lo seguí en la universidad, cómo lo ayudé a conseguir trabajo en secreto, y continué hablando hasta que mencioné mi enfermedad, el cáncer, después de irme al extranjero.
También hablé de nuestro hijo, de la sensación de tener esa pequeña vida dentro de mí...
Cuando él estaba consciente, nunca habría dicho todo esto, pero en ese momento sentí la necesidad de contarle todo. Hablé hasta que amaneció, y él seguía sin desp