PUNTO DE VISTA DE ASHANTI.
Estoy sentada de culo en el frío suelo de la celda, apoyada en la pared con las rodillas recogidas contra el pecho. Llevo llorando desde que me metieron aquí. Me duele el corazón, siento como si alguien me estuviera tocando la cabeza con un cuerno de guerra. Tengo la cara completamente empapada de lágrimas. Levanto la cabeza de entre ellas y miro sin entender la oscura pared que tengo enfrente.
Me están acusando de envenenar a mis oponentes y de intentar envenenar a