Mundo ficciónIniciar sesiónSarah
No pude resistirme a las embriagadoras sensaciones que recorrían todo mi ser mientras las gentiles caricias de Philip danzaban sobre mi piel. Sus labios, el suave aliento que escapaba de ellos y la delicada caricia que encendía cada una de las terminaciones nerviosas de mi piel se confabularon para sepultar mi conciencia.
—Sarah... —Su voz, susurrando mi nombre, me conmovió aún más.
Justo







