Mundo ficciónIniciar sesiónREAGAN
Los rayos solares de la mañana se filtran por la ventana dándome en el rostro, que me doy vuelta en la cama para evadirlos porque me molestan, pero termino cayendo al piso con un sonido sordo.
—¡Maldita sea! —vocifero cuando me he pegado en todas las costillas. Me siento en el suelo y parpadeo varias veces acostumbrándome a la luz incandescente del lugar, dándome cuenta de que estoy en un sitio desconocido.







