Mundo de ficçãoIniciar sessãoREAGAN
Kiara llega diez minutos después solo con un vestido rojo de tirantes. Sus piernas torneadas, bronceadas y gruesas y el que vaya descalza le dan un aire de inocencia y a la vez picardía que nunca la abandona. Tiene una dualidad exquisita que me hace mirarla como un baboso.
—Deja de mirarme así —espeta molesta sentándose en el taburete.
—No me darás las gracias —frunzo la frente y muevo mis







