REAGAN
Me estaciono frente de la propiedad de los Armstrong con un nudo en la garganta, ya que desde que ocurrió todo, es que no he pisado este lugar que ya no me gusta, porque me trae malos recuerdos.
Me bajo del McLaren y camino por aquellos caminos de piedras, que alrededor están los jardines llenos de rosales rojos, blancos y amarillos junto al césped verde, que el olor dulce de los pétalos se filtra por mis fosas nasales, mientras que llego a la entrada.
Ahora que estoy en la terraza, me d