capitulo 68
Después de estar fuera, y lo tenía tirado a mi lado, sentí un vacío enorme. Por más absurda que fuera esa idea, Lo que sea que me estuviera pasando. No estaba satisfecha, quería más. Me moví y me rodea a él pegando mi cuerpo cintra el suyo. Él me agarro de la cintura pegándome más a él. «Me alegra que su pequeño toro, digo gran toro, no este dormido». Sentí como flotaba por mis piernas.

Sonreí y él me miro. Y descaradamente dije.

_ ¡Estás, listo para la siguiente ronda?! ¡Yo sí!

La cara que p
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP