capitulo 67
La sensación, me cubría. Había perdido el control de mí,hasta de mis modales y principio. Sus manos me resultaron tan suave como el algodón y más liza que las aguas que cubrían mi cuerpo. Sentí el sudor brotarse en nuestros cuerpos. El calor que emitía podía cocinar, huevos y tocinos para un desayuno. Estaba hambrienta de esto, y no sé por qué, pero era demasiado elevando para mí. Rodeo su cuello con mi mano, y sentí que mis manos se perdían en sus cabellos. Tan suaves. Gemí de placer cuando su