Extra; Un contrato con mi sexi y torpe secretaria.
—Astrid, ¿por qué no te quedas con nosotros el fin de semana? —pidió Andrea a su esposa.
—Te dije que tengo una reunión, no puedo trucar mis sueños de ser modelo Andrea Laureti —exclamó la mujer.
Andrea arrugó el entrecejo. Se había casado con Astrid dos años atrás, la había aceptado con un hermoso hijo que no era de él, pero que había aprendido amar con locura. Pero, la mujer a pesar de lo bueno que había sido él con ella, rechazaba cualquier o