Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 51
De repente, Bruno comenzó a empujar con suavidad hacia mi centro, cada vello de mi piel se enchinó porque aquella sensación era completamente nueva para mí. Sus brazos rodearon mi cintura, entre tanto mis glúteos se sacudían lentamente de atrás hacia adelante. Mis tetas se frotaban contra su pecho, entre tanto su miembro comenzaba a invadir mi zona.
Ardor, fue lo que sentí primero.
Vergüenza,







