Mundo ficciónIniciar sesión«CAPÍTULO 50»
De repente, todo quedó en silencio en mi habitación.
Las cálidas manos de Bruno, se deslizaron suavemente por mis hombros, hasta llegar al inicio de mi camisa. El británico, observó con determinación mis ojos, antes de arrancar el primer botón de aquella prenda que me cubría de mi desnudez. El palpitar de mi corazón golpeaba con insistencia entre mis oídos, logrando que todo mi







