- ¿Te gustaría cenar en mi casa? Así podremos terminar de hablar con calma. - Edward se ofreció y vio que su hermano se quedaba pensativo. - También puedes ver a Tom.
- No sé, siento que a Rebeca le incomodaría que yo estuviera allí. - Arthur se rascó la nuca y su hermano hizo una mueca.
- Rebeca es la persona con la que más espero que volvamos a hablar. - Edward dejó escapar una carcajada. - No pasa nada, todos somos adultos, sabemos que lo que sientes por ella no es culpa tuya, nadie manda