777, o mejor conocido como Igor, observa al guardia llevarse el premio que tanto le cuesta conseguir. Sus pequeños ojos lo siguen hasta que desaparece, y es entonces cuando, de una vez por todas, las luces se apagan. No puede contener el odio arraigado ni la humillación que lo consume y lo arrastra a los lugares más oscuros de su mente. Sus instintos palpitan; incluso sus deseos insatisfechos alimentan una ira hirviente.
Es una bomba a punto de estallar.
ебать
—Joder.
El grito de Igor en rus