Isabel no salía de su estupefacción el papel que le mostraba el traicionero de Amir afirmaba lo que había dicho el idiota de Jassier hace dos días, no podía creer. Ella estaba que saltaba de la rabia pero sabía que debía controlarse y mantener la calma. Como se había olvido aquello por completo.
—¿Estas diciendo... que yo sigo casada con él?— preguntó enojada, Amir por su parte se sonrojo apenado. Habian pensado hablar con ella después de la boda entre su alteza