Capitulo 28. Promesas Falsas.
Kenneth le miro el rostro, esperando una respuesta, ella no contesto, solo miro su plato con sopa viendo como el humo se escapaba en la habitación, lo pensó un momento, parpadeo una vez y miro ese plato humeante para contestar—: No estamos casados, no me puedes llamar tu mujer sin un papel de por medio.
—Los contratos no son impedimento para mí, ya tienes mi sangre fluyendo por tu cuerpo, yo ya te di algo mío, falta que tú me des algo tuyo.
—¿Qué quieres de mí?
—Algo, algo que solo sea para