Capitulo 12. El Hombre que era su dueño.
Se le revolvió el estómago al escuchar la última palabra.
—¿Qué dijiste? —pregunto dudosa.
—Que soy muchas cosas Suzanne, tengo miles de nombres, me han llamado como la gente se le ha pegado la gana —comento relajando los hombros y sirviéndole más vino—. Puedes llamarme como más te guste, te pediría que por favor me llamaras Kenneth, es corto y más informal, además es el nombre que mi madre me puso, no hay que quitarle el crédito de ser digna de ponerme el nombre. ¿no lo crees?
—Eres lo que los