Narrado por Aiden
El beso todavía ardía en mis labios cuando el silencio se rompió. Un aullido resonó en la distancia, uno que no pertenecía a nuestra manada. Mi cuerpo se tensó al instante, los instintos primarios rugiendo dentro de mí. Anya también lo sintió. Vi el estremecimiento en su cuerpo, la forma en que su respiración se aceleró.
—No estamos solos —susurró ella, con la voz cargada de un mal presentimiento.
Mis ojos dorados recorrieron el claro, buscando cualquier señal de movimiento en