Soo-Min comenzó a llamar al móvil desesperado, su asistente, porque en ese momento yo no sabía si llamarla Eun-Ji o Hana –Rhee como se hacía llamar en la compañía, no respondía el teléfono.
Los inversores ya estaban en la sala de reuniones esperando por nosotros y los asiáticos éramos conocidos por nuestra estricta puntualidad, así que Soo-Min decidió empezar con la presentación sin ella.
Durante toda la presentación yo solo podía pensar en los motivos que tenía Eun-Ji para no llegar a esa reun