No supe más de mí, pero cuando abrí los ojos Soo-Min estaba en la habitación sentado en un pequeño sillón junto a la cama.
—Despierta dormilona — dijo con una sonrisa, como siempre tratando de darme ánimo.
—Mi hijo ¿Dónde está mi hijo? —Pregunté, era lo único que tenía en la vida y me aterraba perderlo.
—No te preocupes, el pequeño Kwan-Ji está con la única persona que lo puede cuidar y amar tanto como tú.
Yo sabía que se refería a Seung-Yi, pero el temor de que me lo arrebatara me invadía el p