Las palabras de Eun-Ji resonaban en mi cabeza y yo no sabía qué pensar. No podía confiar en ella porque en menos de dos minutos me había contado dos historias totalmente diferentes y luego estaba lo del robo de las joyas.
Lo único cierto en mi mente era que a pesar a de todo, no quería que se fuera. Me rehusaba a creer que era esa estafadora profesional que decía Soo-Min y que estaba ahí solo para sacarme dinero.
Yo mismo no sabía por qué seguía queriendo confiar en que era una buena mujer cuand