Por fortuna logré dejar las joyas de Eun-Ji en su habitación sin que se diera cuenta, lo que menos necesitaba en ese momento era un problema con ella que pusiera en riesgo mi situación con Seung-Yi porque ella si que era capaz de correrme y hasta de enviarme a la cárcel para deshacerse de mí. en poco tiempo había sacado a flote su verdadera personalidad.
Me sentía un poco más tranquila al pensar que le había dicho la verdad sobre el embarazo y tenía la esperanza de que se conmoviera y no me sep