El accidente en el que mi chofer atropelló a una mujer en la calle me dejó pensativo. A pesar de que ella no levanto el rostro y nunca pude verla a los ojos, esa mujer me recordó a Eun-Ji.
Desde que nos despedimos en Shanghái se me había vuelto una obsesión, parecía verla en todas partes. Cada mujer que se atravesaba en mi camino me la recordaba.
Tomé un taxi y me alejé del lugar lo antes posible. No solo porque tenía una reunión importante que iniciaría sin mi presencia, sino porque temía que