Una semana de vacaciones en la playa a todo lujo, me confirmó que había nacido para esta vida. Era lo que siempre había soñado, ser yo quien, con solo levantar la mano, pudiera tener todo lo que quisiera.
Mi esposo no se había comunicado conmigo, no lo había vuelto a ver desde el día de la boda, pero en mi interior sabía lo que tenía que hacer. Tenía que conseguir que el matrimonio se consumara apenas tuviera la oportunidad.
Concebir un hijo de Seung-Yi, me iba a garantizar mantener mi nuevo es