—¿Una cena con tu mama?
—Si. Debes lucir tan impecable que no parezcas una… plebeya.
Frunciendo el ceño le digo que deje de tratarme como si fuera menos ya que si quería podía largarme y no me importaba su dichoso contrato, voltea a verme y me pregunta si en verdad soy capaz de hacerlo, y dije que si, se aproxima a mi y me dice que jamás permitiría que me fuera de su lado, paso saliva cuando me mira demasiado, sin querer puse mi mano en su cara para que no me siguiera viendo de esa forma porque