CAPITULO 27
Había entrado en labor de parto de la manera más traumática posible. No fue un proceso natural ni tranquilo; fue una explosión de dolor y terror provocada por la fuerte impresión de leer aquel maldito documento de un bufete de abogados. Las palabras "Custodia Total" y la firma inconfundible de Eros Ainsworth al final de la página me habían roto el alma en mil pedazos. Me quisieron ayudar cuando caí de rodillas en la cocina, pero estaba fuera de control, gritando, llorando, sintiendo que la traic