Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegó a la recepción donde había estado esperando a que la tendieran, miró a los ojos a Emma, ella la miró de pies a cabeza y soltó una risita burlona, era el colmo, caminó hacia ella y se le fue encima. La cogió del cuello ante la mirada atónita de empleados y clientes. Katherina dejó salir diecinueve años de rabietas, de enojos sin expresar, de injusticias sin reclamar y de batallas sin librar.
Escuch







