Mundo ficciónIniciar sesiónAbrió la puerta, la ansiedad lo consumía, anhelaba ese encuentro como a nada en el mundo y al mismo tiempo se sentía aliviado de saber que sería el último. Tenía que ser el último, por el bien de su matrimonio, aquello tenía que acabar esa noche.
Al entrar a la habitación percibió un perfume familiar, aspiró profundo y una media sonrisa se dibujó en sus labios. Las lucess estaban apagadas, no podía ver absolutamente nada, pero sabía que ella estaba ahí, la olía, la sentía, los vellos







