CAPÍTULO 33

—Es mi hija y tú eres una simple empleada, no me dirás cuando puedo llevármela

—Pero señora Carlotta yo solo digo que...

La puerta se abrió

—¡Papa! —el grito de Anya fue de alivio, corrió hacia Adrick que entraba al salón acompañado de Katsumi, él se puso de rodillas para hablar con ella.

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