Mundo ficciónIniciar sesiónAbrió la puerta despacio y entró con cautela a la habitación, no le hizo falta levantar el teléfono para iluminar sus pasos hacia la cama de Adrick Mykolaiv, tenía buena memoria quinestésica y ya conocía el sitio. Puso la pantalla del móvil hacia el rostro de su jefe y contempló su expresión de espanto, sus facciones estaban retorcidas como si hubiese estado enfrentándose al peor de sus miedos. Los párpados te







