Mundo ficciónIniciar sesiónMe dejo llevar por Ónix y lo observo mientras dispone una gruesa manta dorada sobre el suelo de hierba y toma mi mano y empieza a hablar de una manera incomprensible con la mirada fija en la luna.
Siento con intensidad su olor y cada roce de sus dedos en mi cuerpo, como si me estuviese marcando con fuego.
— ¿Qué has dicho? — Pregunto intrigada, mientras Ónix continúa observando a la luna, tomado de mi mano.
— Le pido a la luna que







