—Nicole —un beso en la frente—. Nicole —otro beso en la mejilla—, debemos levantarnos, ya es tarde.
Apenas soy consciente de lo que está pasando, pero es la primera vez en muchos meses que me siento tranquila al despertar.
—Podrías no ir hoy a la Universidad y quedarte conmigo.
—Aunque suene muy tentador, tengo que ir —dice besándome nuevamente, pero esta vez en los labios—, necesito ir a la Universidad, tengo algunos pendientes y necesito ir a algunos lugares.
—¿Me dejarás sola entonces? —