〚GIANLUCA〛
Faltan quince minutos para las seis de la tarde cuando aterrizamos en Londres. El avión se desliza sobre la pista y siento cómo cada segundo que nos acerca al suelo aumenta la tensión en mi pecho. Incluso si no tuviese responsabilidades inmediatas del clan, pensar en Katerine me desarma; verla no es sencillo, requiere planificación, cautela, estrategia… y paciencia. Pero hoy no hay tiempo para distracciones personales. Directamente desde el aeropuerto nos dirigimos al encuentro con l