〚GIANLUCA〛
Es uno de los amaneceres más nefastos para mi familia. La casa aun huele a humo, como si la explosión de anoche hubiese dejado su marca en las paredes mismas. No fue solo el estruendo, no fue solo el daño físico que ocasionó: es la advertencia silenciosa de la Yakuza, la manera en que nos recuerda que ha llegado el momento de pagar la deuda. Casi nadie pudo conciliar el sueño. Y yo… yo menos.
Aproximadamente a las ocho de la mañana, el convoy llega. Su sonido rompe el silencio de la