Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de que Franco nos diera permiso, acompañé a Gian por primera vez a su casa. Él estaba muy feliz de que en tan solo unas horas había pasado de ser el chico que yo rehuía a ser mi novio con la bendición de mis padres. Lo primero que hizo fue besarme en cuanto entramos a su casa. Me dejé llevar por la emoción, pero lo alejé y comencé a curiosear. Me asombré al ver lo bien organ







