Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos al piso del abogado y escuchamos voces. Estaba hablando con su secretaria a gritos. Nos acercamos sigilosamente hasta escondernos detrás de una columna. Podía ver que a Franco no le había gustado que lo desobedeciera. Pero ya estaba allí.
—Te digo que es Rinaldi —se escuchaba con claridad—. Cayó en la trampa del apartamento. No tiene ni idea de que no soy el viejo abogado de su hermano.—&iques






